Las palabras son mágicas, curan, unen, pueden ser imaginadas y se plasman aquí para ser disfrutadas. Deja a tu alma unirse a la mía, recorrer nuevos mundos, inventar nuevos personajes y vivir con ellos las palabras de sus aventuras.
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miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Manipulación

MANIPULAR: controlar sutilmente a un grupo de personas,o a la sociedad,impidiendo que sus opiniones y actuaciones se desarrollen natural y libremente.
O lo que es lo mismo: a lo que intentan someternos unos y otros en estos difíciles tiempos que estamos viviendo. Porque empiezo a cansarme de recibir en mi correo cartas de funcionarios rabiosos (que dudo sinceramente que de verdad un funcionario, o al menos el funcionario que supuestamente la suscribe, sea quien la escribe) respondiendo a artículos  de periodistas que, les recuerdo, ejercen la libertad de expresión de la que aún gozamos en este país.  O escritos en facebook de algunas plataformas surgidas en movimientos anti sistema (o prosistema o no lo saben ni ellos) con una visión totalmente subjetiva de los hechos que hayan sucedido en cualquiera de las manifestaciones o concentraciones que hay a diario por todo el país. O escritos de literari@s sensibilizándonos con el colectivo sanitario y la que parece una inminente privatización del sector, el educativo y los recortes a los que está siendo sometido (los interinos, el transporte escolar...) o el que toque esa semana. Yo soy autónoma profesional (o sea, que no soy una gran empresaria que mueve muchos miles de euros) y NUNCA, NADIE, ha mirado por mi; tributo cada 3 meses, gane o no dinero, pueden someterme a inspección en cualquier momento, no solo en la declaración anual, la que, por cierto, estoy obligada a hacer llegue o no al mínimo establecido y que no me tramita hacienda por mi condición profesional (es decir, que o aprendo a hacerla - cosa harto difícil -  o pago a alguien para que me la haga, pero, repito, da igual si llego o no al mínimo y, a pesar de haber hecho 4 declaraciones al año, dicen no saber mis ingresos); no tengo derecho a paro si cesa mi actividad, no me han dado ninguna ayuda para emprender mi oficio, ni por ser mujer (irónicamente si contrato a una mujer me dan una ayuda; debe ser que soy asexual...); no tengo opción a pagar nada que me de derecho a paro y si quiero llegar a la pensión debo cotizar una barbaridad (a los asalariados el estado les paga una parte, la empresa otra y ellos otra, no?). Si no voy a trabajar... no cobro (y puede que incluso yendo a veces no cobre); si quiero percibir algo si estoy de baja (jajajajaja) no solo tengo que pagar la S.S. si no que debo pagar un poco más que va a ... ¡tachán! un seguro médico privado (que por supuesto te pone mil trabas para darte la baja porque de ellos sale una parte de tu prestación) Y si sigo no terminaría nunca... Pero aquí estoy, buscándome la vida y orgullosa de lo que hago. Sin grandes pretensiones y ajustándome a lo que tengo.  Me pregunto, pues, ¿alguien contrasta las historias? ¿Alguien se molesta en saber la opinión de "la otra parte"? Cada vez estoy más desilusionada con nuestra democracia porque cada vez es más una democracia manipulada según los intereses de cada uno. Porque no todas las cosas son como las cuentan, no cuentan todos los detalles, ni todas las circunstancias. Y somos tan lelos y tan manipulables que hacemos correr por la red historias, denuncias, y supuestos hechos sobre las injusticias que hace este gobierno o el anterior, que me da igual que me da lo mismo. Señor@s: los bancos, los políticos y los medios de comunicación que están a su servicio, son culpables de parte de la situación que vivimos. Pero la otra parte es culpa de los "de a pie", de la mentalidad de este país, que parece que no aprendemos y no cambiamos. No se puede ir por al vida pensando que el estado nos tiene que servir y nosotros no dar nada a cambio.  Eso de : "a mi no me han dado nada", "yo no pido el IVA y me lo ahorro", "¡ja! voy a declarar todo... que se lo han creído.. para que se lo queden ellos" (el concepto de que el estado somos todos debería incluirse YA en nuestras cabecitas). No podemos apoltronarnos en nuestro puesto de trabajo porque ya hemos sacado la oposición porque otros (los funcionarios que sí trabajan, que los hay) lo tendrán que hacer por nosotros y eso quema a los compañeros y al final es una espiral de rabia y de trabajo hecho a medias o no hecho. Yo no quiero dejarme manipular, por eso miro a mi alrededor, a los funcionarios que conozco, a los maestros que veo trabajar y a los que veo que se han quedado sin trabajo, al que tuvo que vender el piso porque lo compró cuando había vacas gordas (¿tengo yo que pagar que esa persona no sepa sus límites?), al que lleva en paro 2 años y se le acaba la prestación, y no quiero saber lo enfadada que está la funcionaria andaluza ni el literat@ de turno porque, sencillamente, NO ME LO CREO, ya no...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La tolerancia

En estos tiempos que corren, en los que a todos, o casi todos, se les llena la boca al decir que hay que ser tolerantes y solidarios, se presentan situaciones en las que una se da cuenta de lo poco tolerantes que pueden llegar a ser las personas. Dentro de la Psicología hay diferentes ramas o corrientes, o diferentes formas de entender la formación del psiquismo humano y, por ende, de tratar sus desviaciones. En cada época ha habido corrientes en alza y corrientes más criticadas. Pero, y he aquí mi cuestión de hoy, ¿todo lo que criticamos lo conocemos lo suficiente como para criticarlo? En cierto momento de mi carrera profesional coincidí con un grupo de colegas bastante nutrido. Después de tratar lo que nos había llevado a la reunión tuvimos un rato de acercamiento: un tomar algo, una pequeña comida, un café... en el café ya estaba yo deseando salir por piernas, o mejor dicho, por ruedas. Las críticas a una de las corrientes se sucedieron durante el tiempo que coincidí con parte del grupo, pero no escuché ni una sola razón basada en el método de estudio ni de terapia que esta corriente utiliza. El desconocimiento, la ignorancia, es la bandera de los criticadores (que aunque la palabra no sea muy correcta, la uso para diferenciarla de críticos). Pero, claro, se una se entera de que esto ocurre en las propias facultades, donde los desprecios se suceden uno tras otro y donde se quiere literalmente eliminar este conocimiento de la formación de los futuros psicólogos... ¿qué podemos esperar? Me da por pensar que el ser humano tiende a rechazar lo que le da miedo, lo que no sabe manejar... En fin, aquí os lo dejo. Reflexionadlo...

miércoles, 19 de septiembre de 2012


No es que quiera hacer de esto algo menos "poético" que del resto de secciones. No es que esto no salga igualmente de mi interior, que sale. No es que haya tardado más en empezarla por alguna razón misteriosa. No. Simplemente no sabía por dónde empezar porque opiniones tengo muchas, sobre muy diversos temas...  pero no se cuál debe ser la primera, la que inaugure esta sección. Así, en un ejercicio de asociación libre, me dejaré llevar. Y ahora mismo me viene a la cabeza... el porqué el gobierno, o a quien corresponda dentro de éste, sigue permitiendo que las editoriales se lleven nuestro dinero cada año con los libros escolares. Porqué permite que los maestros se acomoden a que las editoriales les den los proyectos curriculares ya hechos y puestos en el papel, no dejando nada a la inventiva y al devenir del aprendizaje de los alumnos. Todo son, como no, intereses económicos, que llevan a que, como siempre, terminemos pagando "los de siempre". ¿Donde queda la ilusión del maestro por preparar su, al menos en parte, propio material? y ¿dónde queda la honestidad de quienes nos gobiernan de mirar por el ciudadano, más aún en estos tiempos que corren? Les recuerdo la máxima:la EDUCACIÓN es OBLIGATORIA y GRATUITA desde los 6 hasta los 16 años. Hay quien dice: la culpa es nuestra que no nos plantamos.Pero no vale que se plante uno, tenemos que ser muchos, la gran mayoría... y entonces se nos impone otra realidad: ¿dónde está la solidaridad de "los de siempre"? ¿Dónde está el espíritu de unión y de grupo "maltratado"? Somos capaces de sacar por la boca la más larga de las retailas de insultos y de improperios, pero cuando hay que poner la cara... ufff, ahí ya no. Solo espero poder trasmitirles a mis hijos la importancia de estudiar y de sacar provecho al sistema educativo...En fin... aquí queda lo que por mi cabeza pasaba hoy cuando he pagado los libros del curso de mis hijos... no os digo la cifra que me vuelvo a cabrear.